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Twelve tribes of Israel/es: Difference between revisions

Created page with "Por tanto, centro las energías del núcleo de fuego de mi ser aquí, en el corazón de la ciudad, la Nueva Jerusalén, y pongo el imán de mi devoción a la Madre para llamar a los rayos de la casa del S<small>EÑOR</small>, los rayos de Akenatón, que consideró al Dios único y al pueblo de Dios como uno solo, los rayos que llamarán a las ciento cuarenta y cuatro mil llamas de las doce tribus de Israel para que vuelvan…"
(Created page with "Vengo, pues, para entregar el mandato de la verdad, que todos los que han salido del núcleo del fuego sagrado de Jerusalén hacia los cuatro rincones de la Tierra son llamados ahora a ser hijos e hijas de Dios. Pero aún siguen como prisioneros de sus respectivas naciones, prisioneros en el sentido de que están atados por ciertas costumbres, leyes e ideologías políticas y religiosas, motivo por el cual se han olvidado de la única ley verdadera del YO SOY EL QUE YO SOY.")
(Created page with "Por tanto, centro las energías del núcleo de fuego de mi ser aquí, en el corazón de la ciudad, la Nueva Jerusalén, y pongo el imán de mi devoción a la Madre para llamar a los rayos de la casa del S<small>EÑOR</small>, los rayos de Akenatón, que consideró al Dios único y al pueblo de Dios como uno solo, los rayos que llamarán a las ciento cuarenta y cuatro mil llamas de las doce tribus de Israel para que vuelvan…")
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Vengo, pues, para entregar el mandato de la verdad, que todos los que han salido del núcleo del fuego sagrado de Jerusalén hacia los cuatro rincones de la Tierra son llamados ahora a ser hijos e hijas de Dios. Pero aún siguen como prisioneros de sus respectivas naciones, prisioneros en el sentido de que están atados por ciertas costumbres, leyes e ideologías políticas y religiosas, motivo por el cual se han olvidado de la única ley verdadera del YO SOY EL QUE YO SOY.
Vengo, pues, para entregar el mandato de la verdad, que todos los que han salido del núcleo del fuego sagrado de Jerusalén hacia los cuatro rincones de la Tierra son llamados ahora a ser hijos e hijas de Dios. Pero aún siguen como prisioneros de sus respectivas naciones, prisioneros en el sentido de que están atados por ciertas costumbres, leyes e ideologías políticas y religiosas, motivo por el cual se han olvidado de la única ley verdadera del YO SOY EL QUE YO SOY.


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Por tanto, centro las energías del núcleo de fuego de mi ser aquí, en el corazón de la ciudad, la Nueva Jerusalén, y pongo el imán de mi devoción a la Madre para llamar a los rayos de la casa del S<small>EÑOR</small>, los rayos de Akenatón, que consideró al Dios único y al pueblo de Dios como uno solo, los rayos que llamarán a las ciento cuarenta y cuatro mil llamas de las doce tribus de Israel para que vuelvan…
I center, then, the energies of the fiery core of my being here in the heart of the city, the New Jerusalem, and I place the magnet of my devotion to the Mother for the calling in of the rays of the house of the L<small>ORD</small>, the rays of Ikhnaton, who saw the one God and the people of God as one, the rays that will call back the one hundred and forty-four thousand flames of the twelve tribes of Israel....
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