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<blockquote>Los mamíferos del mar, peces, focas y pingüinos no están excluidos de una inteligencia muy admirable, estudio futuros de científicos inteligentes revelarán una maravillosa armonización, a través del corazón de toda la Vida, por todas partes en el reino de la Naturaleza. Los entomólogos nunca cesan de asombrarse ante las maravillas de la hormiga; y la pulla del hombre sabio: "Asómate a la hormiga, perezoso..."<ref>Prov. 6:6.</ref> indica que el hombre tiene mucho que aprender de los verdaderos misterios de la Naturaleza.<ref>{{CCL-es}}, capítulo 44.</ref></blockquote> | <blockquote>Los mamíferos del mar, peces, focas y pingüinos no están excluidos de una inteligencia muy admirable, estudio futuros de científicos inteligentes revelarán una maravillosa armonización, a través del corazón de toda la Vida, por todas partes en el reino de la Naturaleza. Los entomólogos nunca cesan de asombrarse ante las maravillas de la hormiga; y la pulla del hombre sabio: "Asómate a la hormiga, perezoso..."<ref>Prov. 6:6.</ref> indica que el hombre tiene mucho que aprender de los verdaderos misterios de la Naturaleza.<ref>{{CCL-es}}, capítulo 44.</ref></blockquote> | ||
== | == La influencia del hombre en los elementales == | ||
La humanidad tiene una influencia enorme en la vida elemental, para bien o para mal. Los elementales son fácilmente influenciables; lo son más que un niño. Por ejemplo: los pensamientos y sentimientos erróneos esparcidos en un pequeño pueblo día tras días por esposos y esposas al discutir podría provocar que un tornado sacudiera ese pueblo. ¡Así es! Los pensamientos y sentimientos de la gente de ese pueblo pueden generar un tornado si los elementales lo captan. Pero los silfos se pueden controlar, y ellos trabajan para los hijos de Dios. | La humanidad tiene una influencia enorme en la vida elemental, para bien o para mal. Los elementales son fácilmente influenciables; lo son más que un niño. Por ejemplo: los pensamientos y sentimientos erróneos esparcidos en un pequeño pueblo día tras días por esposos y esposas al discutir podría provocar que un tornado sacudiera ese pueblo. ¡Así es! Los pensamientos y sentimientos de la gente de ese pueblo pueden generar un tornado si los elementales lo captan. Pero los silfos se pueden controlar, y ellos trabajan para los hijos de Dios. | ||