Jump to content

Original sin/es: Difference between revisions

no edit summary
No edit summary
No edit summary
Line 64: Line 64:
El hombre y la mujer, andróginos en el núcleo de fuego blanco de su inocencia, conocían la plenitud en la conciencia edénica. Debido al abuso de la Llama Crística, perdieron su plenitud y se vieron desnudos ante el SEÑOR Dios. Así, el pecado original de los [[Special:MyLanguage/Luciferian|luciferinos]], que provocó la primera caída de la humanidad y después la Caída de Adán y Eva, fue el abuso de la [[Special:MyLanguage/threefold flame|llama trina]]: la perversión de Padre, Hijo y Espíritu Santo.   
El hombre y la mujer, andróginos en el núcleo de fuego blanco de su inocencia, conocían la plenitud en la conciencia edénica. Debido al abuso de la Llama Crística, perdieron su plenitud y se vieron desnudos ante el SEÑOR Dios. Así, el pecado original de los [[Special:MyLanguage/Luciferian|luciferinos]], que provocó la primera caída de la humanidad y después la Caída de Adán y Eva, fue el abuso de la [[Special:MyLanguage/threefold flame|llama trina]]: la perversión de Padre, Hijo y Espíritu Santo.   


Inmediatamente, el abuso de la llama trina por parte de Adán y Eva formó una espiral negativa que produjo el cinturón electrónico. El núcleo de fuego blanco de la pureza (la fuente de energía en la Materia, el origen de la llama trina) se selló en el chakra de la Madre, protegido por querubines «y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del Árbol de la Vida».<ref>Génesis 3:24.</ref>   
Inmediatamente, el abuso de la llama trina por parte de Adán y Eva formó una espiral negativa que produjo el cinturón electrónico. El núcleo de fuego blanco de la pureza (la fuente de energía en la Materia, el origen de la llama trina) se selló en el chakra de la Madre, protegido por [[Special:MyLanguage/Cherubim|querubines]] «y una [[Special:MyLanguage/sword|espada]] encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del Árbol de la Vida».<ref>Génesis 3:24.</ref>   


La pérdida de la plenitud mediante el abuso de la trinidad masculina de la energía de Dios fue lo que relegó al hombre y la mujer a la esfera de la Materia. Al haber perdido la pureza de su contacto con su polaridad interior del Espíritu, ya no tuvieron la conciencia andrógina de Dios en la llama trina. Debido a esta pérdida de plenitud, dejaron de ser capaces de procrear mediante la proyección de rayos de luz, como lo practicaban las evoluciones de Venus que estaban más avanzadas, las cuales no habían descendido del plano etérico.   
La pérdida de la plenitud mediante el abuso de la trinidad masculina de la energía de Dios fue lo que relegó al hombre y la mujer a la esfera de la Materia. Al haber perdido la pureza de su contacto con su polaridad interior del Espíritu, ya no tuvieron la conciencia andrógina de Dios en la llama trina. Debido a esta pérdida de plenitud, dejaron de ser capaces de procrear mediante la proyección de rayos de luz, como lo practicaban las evoluciones de Venus que estaban más avanzadas, las cuales no habían descendido del plano etérico.