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Middle East/es: Difference between revisions

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[[File:Carter, Sadat, and Begin at the Peace Treaty Signing, March 26, 1979 (10729561495).jpg|thumb|La iniciativa de paz que comenzó cuando Sadat se dirigió a la Knesset israelí culminó con la firma de un tratado de paz entre Israel y Egipto en Washington D.C. el 26 de marzo de 1979. Anwar Sadat y Menachem Begin con el presidente estadounidense Jimmy Carter.]]
[[File:Carter, Sadat, and Begin at the Peace Treaty Signing, March 26, 1979 (10729561495).jpg|thumb|La iniciativa de paz que comenzó cuando Sadat se dirigió a la Knesset israelí culminó con la firma de un tratado de paz entre Israel y Egipto en Washington D.C. el 26 de marzo de 1979. Anwar Sadat y Menachem Begin con el presidente estadounidense Jimmy Carter.]]


Amados míos, cuando la gente pueda ver a la corriente de la conciencia en movimiento en el tiempo y el espacio como el bien y el mal relativos, cuando la gente pueda adorar en el altar del [[Elohim of Peace|Elohim de la Paz]] y se decida resueltamente a ajustar todos los acontecimientos humanos a la paz con honor, entonces ese sentido de proporción se les liberará desde la mente de Dios, como dijo Peres, respuestas que no se habían pensado unos momentos o unas horas antes. Por lo tanto, en la deliberación, en la negociación, en la meditación y en la oración, que aquellos que ya han visto suficiente guerra vengan a nuestra mesa del consejo, vengan al Consejo de Darjeeling y revisen no sólo los acontecimientos actuales, sino también los registros del karma que se manifiestan hoy como justicia cósmica en el Medio Oriente y, sin embargo, a algunos les parecen una injusticia.
Amados míos, cuando la gente pueda ver a la corriente de la conciencia en movimiento en el tiempo y el espacio como el bien y el mal relativos, cuando la gente pueda adorar en el altar del [[Special:MyLanguage/Elohim of Peace|Elohim de la Paz]] y se decida resueltamente a ajustar todos los acontecimientos humanos a la paz con honor, entonces ese sentido de proporción se les liberará desde la mente de Dios, como dijo Peres, respuestas que no se habían pensado unos momentos o unas horas antes. Por lo tanto, en la deliberación, en la negociación, en la meditación y en la oración, que aquellos que ya han visto suficiente guerra vengan a nuestra mesa del consejo, vengan al Consejo de Darjeeling y revisen no sólo los acontecimientos actuales, sino también los registros del karma que se manifiestan hoy como justicia cósmica en el Medio Oriente y, sin embargo, a algunos les parecen una injusticia.


Que se reconozca la dignidad y el valor de la persona. Que los palestinos sean reconocidos no necesariamente con o sin nacionalidad, sino que el reconocimiento sea de la [[threefold flame|llama Crística]] dentro del corazón, del valor del alma. Que el reconocimiento sea del objetivo. Que el reconocimiento sea de todos los segmentos de la vida: cristianos, judíos y musulmanes. Entended, entonces, que cuando los corazones de las personas son justos, cuando están en sintonía con Dios, entonces no tienen miedo, y sin miedo procederán con valentía y deliberación para resolver el conflicto. Pero cuando la gente trae a la mesa de negociaciones su odio, su preocupación por sí mismos, su deseo de beneficio propio o de preservar el nombre del ego, entonces, amados, los tratados que se firmen podrán reflejar sólo porciones de la conciencia humana tal vez imbuidas de por alguna verdad, pero no toda.
Que se reconozca la dignidad y el valor de la persona. Que los palestinos sean reconocidos no necesariamente con o sin nacionalidad, sino que el reconocimiento sea de la [[threefold flame|llama Crística]] dentro del corazón, del valor del alma. Que el reconocimiento sea del objetivo. Que el reconocimiento sea de todos los segmentos de la vida: cristianos, judíos y musulmanes. Entended, entonces, que cuando los corazones de las personas son justos, cuando están en sintonía con Dios, entonces no tienen miedo, y sin miedo procederán con valentía y deliberación para resolver el conflicto. Pero cuando la gente trae a la mesa de negociaciones su odio, su preocupación por sí mismos, su deseo de beneficio propio o de preservar el nombre del ego, entonces, amados, los tratados que se firmen podrán reflejar sólo porciones de la conciencia humana tal vez imbuidas de por alguna verdad, pero no toda.