29,528
edits
PeterDuffy (talk | contribs) (Created page with "Así como nadie puede quitar a otro los tesoros que tiene en el cielo, tampoco puede un individuo o unidad política exigir de otro riqueza y bienes que no se ha ganado con su labor honesta. El hecho de que una persona o un grupo de personas nace en una cierta época y en un cierto lugar, en una raza y familia en particular, en una nación y continente, es una indicación de (1) su karma, bueno o malo—de lo que tiene o no derecho a disfrutar—y (2) de su dharma—ese...") |
PeterDuffy (talk | contribs) (Created page with "El plan de tener un sistema ecológico mundial no va a dar resultado porque no toma en consideración el equilibrio delicado del sistema ecológico espiritual—la interacción de los cuerpos causales de más de diez billones de almas asignadas al aula planetaria. Individuos, grupos, vecindarios, comunidades, ciudades, estados y naciones forman parte de sistemas ecológicos dentro de otros sistemas ecológicos, con energías que dependen entre sí y están entrelazadas....") |
||
| Line 34: | Line 34: | ||
Así como nadie puede quitar a otro los tesoros que tiene en el cielo, tampoco puede un individuo o unidad política exigir de otro riqueza y bienes que no se ha ganado con su labor honesta. El hecho de que una persona o un grupo de personas nace en una cierta época y en un cierto lugar, en una raza y familia en particular, en una nación y continente, es una indicación de (1) su karma, bueno o malo—de lo que tiene o no derecho a disfrutar—y (2) de su dharma—ese servicio que es su deber cumplir, de acuerdo con la voluntad de Dios y su plan divino original. | Así como nadie puede quitar a otro los tesoros que tiene en el cielo, tampoco puede un individuo o unidad política exigir de otro riqueza y bienes que no se ha ganado con su labor honesta. El hecho de que una persona o un grupo de personas nace en una cierta época y en un cierto lugar, en una raza y familia en particular, en una nación y continente, es una indicación de (1) su karma, bueno o malo—de lo que tiene o no derecho a disfrutar—y (2) de su dharma—ese servicio que es su deber cumplir, de acuerdo con la voluntad de Dios y su plan divino original. | ||
El plan de tener un sistema ecológico mundial no va a dar resultado porque no toma en consideración el equilibrio delicado del sistema ecológico espiritual—la interacción de los cuerpos causales de más de diez billones de almas asignadas al aula planetaria. Individuos, grupos, vecindarios, comunidades, ciudades, estados y naciones forman parte de sistemas ecológicos dentro de otros sistemas ecológicos, con energías que dependen entre sí y están entrelazadas. El separarlas y volverlas a unir como un juego de bloques—el entremezclar a la gente y a las cosas como un juego de naipes y crear un nuevo mundo—es una violación de la ley cósmica tan seria que presagia el fin de la biosfera. El control total de un planeta y su gente equivale a la destrucción total del alcance individual del potencial Crístico mediante la iniciativa de cada uno. Si se destruye el incentivo de un hombre de crear, se le destruye, convirtiendolo en un animal. Y si al mismo tiempo se destruye la identidad de una nación privandola de su destino, se queda uno con una granja de animales en vez de una era dorada. | |||
<div lang="en" dir="ltr" class="mw-content-ltr"> | <div lang="en" dir="ltr" class="mw-content-ltr"> | ||