Uriel y Aurora

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Arcángel Uriel por Tiffany

Uriel y Aurora son los arcángeles del sexto rayo de la ministración y el servicio. En los servicios que prestan, protegen el amanecer de la conciencia Crística en la humanidad y la vida elemental.

El sexto rayo también es el rayo de la paz, y Uriel y Aurora guardan la llama de la paz por la humanidad hasta que esta sea capaz de invocarla por sí misma. Ellos preparan el camino para el despliegue de la luz de Dios en cada alma. Aurora es portadora del sentimiento de paz y amor hacia toda la humanidad de la Madre. Suya es la certeza que siempre fluye del amor de una madre: todo está bien, "el amanecer se acerca".

Para obtener paz, algunas veces los arcángeles deben hacer la guerra para atar a los ángeles caídos. Los arcángeles Uriel y Aurora encarnan la paz y la hermandad de Dios. Ellos atienden las necesidades de la vida. Su trabajo se corresponde con el chakra del plexo solar, que se encuentra en el ombligo. Su día es el jueves, día en el que podemos recibir una mayor emisión de luz, energía y conciencia cósmica procedentes de su cuerpo causal.

Tradiciones sobre Uriel

El nombre de Uriel significa "fuego de Dios", "llama de Dios" o "Dios es mi luz". En la tradición judía el Arcángel Uriel es denominado "uno que trae luz a Israel". Él interpreta profecías y a menudo es representado con un libro, un rollo de papiro. John Milton describe a Uriel en El Paraíso Pérdido como el "regente del sol" y "el espíritu de vista más aguda de todos en el Cielo". Algunas tradiciones dicen que Uriel es el ángel que condujo a Abraham fuera de la tierra de Ur.

Uriel no es nombrado en la Biblia pero sí lo nombran textos judíos y cristianos. Se dice de él que es un ángel de la Presencia que vigila el mundo y las partes más bajas del Hades. Uriel es uno de los cuatro ángeles principales en el Libro de Enoc, junto con Miguel, Gabriel y Rafael. Él guió a Enoc en sus viajes por el cielo y al inframundo, y avisó a Noé sobre el diluvio que se avecinaba. Algunas tradiciones dicen que Uriel enseñó a Noé cómo sobrevivir el diluvio.

En los oráculos sibilinos (textos que se utilizaban para esparcir la doctrina judía, y después la Cristiana, entre los paganos), Uriel es mencionado como uno de los ángeles que conducen a las almas al juicio. Uriel también juega un papel clave en la obra judía del cuarto libro de Esdras. En el Uriel interpreta las visiones de Esdras y le instruye sobre los secretos del universo, y también responde a las preguntas de Esdras sobre el juicio y las señales del fin de la era.

Claves de Uriel para el cambio

Hoy día el Arcángel Uriel proporciona una serie de claves para que podamos cambiar a mejor nuestra vida, nuestra familia, nuestra comunidad y nuestro planeta. Lo primero es llamar a los siete arcángeles para que infundan nuestros centros espirituales, nuestros chakras, con la luz del Cristo universal. Uriel nos dice:

Tan solo llamadnos en el nombre de Dios YO SOY EL QUE YO SOY y en el nombre de su Hijo, Jesucristo, para que entremos en vuestros asuntos. ¡Luego permaneced firmes y contemplad la salvación de vuestro Dios! ¡Permaneced firmes y ved la curación de las naciones mediante la obra de los siete arcángeles![1]

Cuando nos llamáis, estamos con vosotros instantáneamente. Cuando no nos llamáis, aunque queremos salvaros, la ley cósmica dice que no podemos intervenir. Se nos exige que respetemos vuestro libre albedrío.[2]

Llama violeta

Otra clave para realizar cambios personales y planetarios es la aplicación de la llama violeta todos los días y de manera generosa. La llama violeta es el don del Espíritu Santo. Transmuta los registros del karma negativo, incluyendo los registros de vuestros malos actos y los de los demás. Por ejemplo, para producir paz en la Tierra, el Arcángel Uriel dice que es importante aplicar la llama violeta para limpiar los registros de la muerte y la guerra en los campos de batalla del planeta.

Aumentar la llama de la paz

El Arcángel Uriel nos enseña a aumentar la llama de la paz en nuestra aura y a utilizar el poder de la paz contra las fuerzas que se oponen a ella. Cuando perdemos nuestro equilibrio, Uriel nos aconseja lo siguiente: Volver a la armonía tan rápidamente como podáis. Si deseáis la armonía más de lo que deseáis ganar una discusión, podéis restaurar la paz con rapidez. Hay armonía cuando tenéis el control absoluto sobre las energías que pasan a través de nosotros. Vigilad vuestro tono de voz. Elevaos hasta el plano de vuestro Santo ser Crístico y no permitáis que las distintas partes que hay en vosotros os lleven, como niños mimados, en cuatro direcciones. El poder de Dios ha de hallarse en la quietud interior del corazón.

Arcángel Uriel

El ángel del juicio

Uriel también nos enseña a invocar el poder del juicio del Señor, siendo el arcángel que entrega los juicios del Señor Jesucristo. Jesús nos ha pedido que pidamos que sean atados los ángeles caídos, que viven a costa de los niños de Dios. Saint Germain da a sus Guardianes de la Llama el poder de atar a los ángeles caídos tanto en la tierra como en el cielo. El apóstol Pablo confirma esta dispensación: "¿No sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?"[3] Pablo se refiere a los ángeles caídos.

El Arcángel Uriel tiene la muy grande preocupación del aborto y el karma que descenderá sobre los países que lo consientan. Porque Dios elige el momento especial en la historia en que cada alma ha de nacer para cumplir con su razón de ser. "Asesinar a los niños de Dios", dice Uriel, "es asesinar a Dios como potencial flamígero; es crucificar al Cristo otra vez".[4] Uriel ha profetizado que cualquier nación y pueblo que practique el aborto o lo tolere se verá sujeta a cataclismos. Dijo que este cataclismo se podría manifestar en el clima, en la economía o en los hogares, donde son enfrentados hermanos contra hermanos.[5]

Uriel dice que si alguna vez usted se vio involucrado en un aborto, puede saldar su karma llevando a cabo actos de misericordia. Implore el perdón de Dios. Usted puede corregir el error ofreciendo su patrocinio a la vida y haciéndose oír en defensa del no nacido.

El 29 de diciembre de 1985 el Arcángel Uriel dijo que podíamos llamar a los ángeles pidiendo el juicio del terrorismo en cualquier parte del mundo: "Aunque no existe una solución internacional para el terrorismo, el SEÑOR Dios Todopoderoso contiene esa solución. Y los ángeles están listos para entregarla cuando ofrezcáis la Palabra confirmadora y ratifiquéis la voluntad de Dios con vuestros decretos".

Existe otra forma de juicio: la acción del juicio hacia nuestro yo irreal, la antítesis del Yo Real. El yo irreal es el yo del ego. Es el yo de la ira, el yo egoísta, el yo con dureza de corazón y al que no le importan los demás. Cuando usted le pide a Dios que le juzgue, su fuego sagrado desciende a su templo, no para hacerle daño, sino para separar el mal karma del bueno. Esto le ayudará a ver sus errores tal como son. Debemos ponderar las ofensas que hayamos cometido contra Dios, sin querer o de forma ignorante, y luego expiarlas. Llame al Arcángel Uriel para separar la cizaña del trigo que crecen junto a usted. Estudie qué es Real y qué es irreal en su conciencia. Entonces, que el fuego sagrado consuma toda la energía que haya cualificado mal. Invoque la llama violeta con vigor y valentía.

Cuando llame al Arcángel Uriel pidiendo justicia divina y los juicios justos y verdaderos de nuestro Dios, su respuesta puede no ser inmediata. Pero no le quepa duda de que el proceso habrá comenzado y se cumplirá según los tiempos de dios con o sin su consentimiento.

Cuando pedimos que el juicio de Dios descienda a la Tierra, es importante recordar que el perdón nos corresponde a nosotros; a Dios corresponde administrar su justicia. Si presenciamos una injusticia, el recurso más seguro que tenemos es darle el problema a Dios y a sus ángeles emisarios. La Biblia dice: "Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor"[6]

Phoenix, from Friedrich Justin Bertuch, Bilderbuch für Kinder, 1790–1830

La llama de la resurrección

Uriel también es el ángel de la llama de la resurrección. Esta llama es de color madreperla y trae consigo la renovación, el renacer y el rejuvenecimiento para que, como el ave fénix, usted pueda levantarse de las cenizas de su yo anterior. El Arcángel Uriel nos enseña a utilizar la llama de la resurrección para conquistar el miedo y lograr la verdadera maestría Divina. "Cuando la cuestión es tratar de conquistar el miedo", dice, "se trata sencillamente del arte de dejar que Dios realice su obra perfecta y de que vosotros os desprendáis".[7]

El Arcángel Uriel nos da un ejercicio para que nos desprendamos del miedo. Hay que poner las manos, una sobre la otra, sobre el corazón; luego suéltelas, ábralas y relajadas, extiéndalas hacia fuera. Sin cruzar las piernas, respire suavemente. Luego pronuncie las siguientes palabras con ternura hacia su alma y su cuerpo, tres veces: "¡Paz, aquiétate!" Las manos puestas en frente, ahuecadas, reflejan la serenidad del niño en usted, a salvo en los brazos de la madre.

Uriel dice: "Puesta que la vida entera refleja este cuidado, sencillamente confiad en la llama de la Madre en el corazón de la luz de la resurrección para que os alivie de todas las dudas y los temores".[8] Cada día, deténganse un momento a descansar, relaje el cuerpo, la mente, el alma. Conscientemente elimine las tensiones del día desde las cabezas a los pies. Puede utilizar su forma preferida de yoga o taichi para hacerlo. Simplemente despréndase y deje las cosas en manos de Dios. Verá cómo todas las dudas y los temores son eliminadas y usted conocerá la alegría de la seguridad en sí mismo y la autoestima.

El Arcángel Uriel nos ha asignado a cada uno de nosotros un ángel de su grupo para que nos ayude a experimentar el poder de la llama de la resurrección en nuestra vida personal y en nuestra ciudad. También ha asignado este ángel para que nos ayude a atar el yo irreal en el interior y lo exterior, y a transmutar el karma de nuestra ciudad. Uriel dice que para poder recibir el ángel, debemos decir: "¡En el nombre YO SOY EL QUE YO SOY, en el nombre del Arcángel Uriel, acepto el ángel de la resurrección donde YO SOY!"[9]

Devociones diarias

Otra clave de Uriel para producir cambios es ofrecer devociones a su Presencia Divina todos los días. El Arcángel Uriel y sus ángeles han prometido ayudarnos en nuestro caminar por el sendero de regreso al corazón de Dios. Dice Uriel:

Sólo os hacemos una petición: que toméis la determinación en vuestro corazón de no dejar pasar ni un día sin pensar en vuestra poderosa Presencia Divina y ofrecer vuestras devociones, adoraciones y ministraciones hacia esta poderosa Fuente de vida. Porque a través de esta Presencia Divina es que podemos penetrar en la oscuridad que os rodea, podemos descender y caminar con vosotros, y vosotros podéis ascender hacia nuestra presencia. Gracias a este servicio mutuo, esta cooperación cósmica, podemos avanzar... ¡La Presencia de Dios nunca falla!

Uriel dice que la separación de esa realidad Divina es lo que provoca el fracaso. Es la separación lo que causa la duda. Es la separación de Dios lo que provoca el miedo.

Y yo digo que la separación es una mentira, que jamás existió en la mente y el corazón de Dios, y que no existirá en vosotros si hacéis caso de mis palabras este día y aceptáis las poderosas dispensaciones de luz que se os conceden. ¡Aceptadlas y lograd la unión con vuestra Presencia Divina!...

¡Caminad por la Tierra como Cristos! ¡Quitaos el viejo atavío! ¡Quitáoslo y sed transfiguraos en la poderosa llama transfiguradora de la vida![10]

Cuatro pasos para superar cualquier situación indeseada en su vida

El Arcángel Uriel da cuatro pasos para superar cualquier condición indeseada en su vida.

  • Primero: "No os condenéis a vosotros mismos por tener dicha condición".
  • Segundo: "Visualizaos en vuestra Gran Realidad Divina, llenos del Espíritu, y ved el problema del tamaño de una pulgada".
  • Tercero: "Haced este fíat desde las profundidades de vuestro ser: '¡Oh Dios mío, conseguiré la victoria sobre esta bestia que es mi yo inferior!'"
  • Cuarto: no suprimir las cosas negativas. No niegue su existencia y mire directamente a lo que está afrontando y deje que las cosas negativas en su mundo pasen a la llama violeta.

Sustituya las actividades y los deseos indeseados con nuevos actividades, nuevos deseos, una nueva alegría, nuevas interacciones y amigos de luz. Únase a una causa positiva. Se verá tan preocupado ayudando a los demás que no retrocederá hacia la tentación cuando se sienta tentado a practicar los hábitos antiguos. Vuelva a canalizar la corriente. Dé la vuelta al curso de sus impulsos que fluyen hacia abajo. Construya un nuevo lecho y dirija el curso de su vida hacia dónde quiere ir. Lleva esfuerzo la expiación de los malos actos y las equivocaciones así como el intercambio de los deseos inferiores por los superiores. "Pero estamos aquí para ayudaros", dice el Arcángel Uriel. "Tan solo llamadnos y os lo demostraremos".[11]

Retiros

Artículo principal: Retiro de Uriel y Aurora

El retiro de Uriel y Aurora se encuentra en el reino etérico sobre los montes Tatra, al sur de Cracovia, en Polonia. Ellos también prestan servicio desde su retiro con las legiones de ángeles de la paz del Retiro de Arabia del amado Jesús y del retiro de los Elohim de la Paz sobre las islas Hawái.

Uriel y Aurora inspiraron en el compositor Brahms la canción de cuna que ellos usan para calmar el alma de los niños pequeños e infundir en ellas el consuelo y la curación de la permanente Presencia Divina y la llama Crística interior.

Notas

Mark L. Prophet y Elizabeth Clare Prophet, Los Maestros y sus Retiros, Volumen 2, “Uriel y Aurora.”

  1. Arcángel Uriel, "¡Hasta aquí y no más! dice el SEÑOR", 29 de diciembre de 1985, citado por Elizabeth Clare Prophet, 23 de marzo de 1996.
  2. Arcángel Uriel, "La hora del cumplimiento de vuestra Cristeidad", 27 de febrero de 1988, citado por Elizabeth Clare Prophet, 23 de marzo de 1996.
  3. I Corintios 6:1-3.
  4. Arcángel Uriel, Exhortaciones procedentes de la llama del Arca de la Alianza, no. 3, p. 4.
  5. Arcángel Uriel, "¡Mirad a la montaña! Perlas de Sabiduría, vol. 25, núm. 23, 6 de junio de 1982.
  6. Romanos 12:19
  7. Arcángel Uriel, "El selle de este ciclo de la resurrección del Señor", 15 de abril de 1979.
  8. Ibid.
  9. Arcángel Uriel, "¡Venced por el poder de la luz!" Perlas de Sabiduría, vol. 26, núm. 23, 5 de junio de 1983.
  10. Arcángel Uriel, "¡Caminad por la Tierra como Cristos! Perlas de Sabiduría, vol. 25, no. 50, 12 de diciembre de 1982.
  11. Elizabeth Clare Propht, "La profecía de Saint Germain para la era de Acuario", 23 de marzo de 1996.